jueves, 10 de octubre de 2013

cruzal_tresreglasparadespertarelaprendizaje

Al entender las tres reglas de oro de la práctica docente, debemos encontrar su semejanza con un proceso de administración, ya que en primer punto es necesario el planificar, pero no de forma autoritaria, sino indagar el nivel de conocimiento de los alumnos. El segundo punto es la instrumentación, la cual conlleva riesgos que pueden conducirnos al fracaso, el cual debe ser manejado y por último el alumno en el proceso de reflexión el alumno deberá de comparar lo aprendido con un parámetro. Todo alumno tiene la inquietud de aprender y la reflexión lo podemos entender cómo ese sentimiento cuando existe un logro. Dentro de este tema, es importante puntualizar que las tres reglas de oro lo podemos ver como analogía a un proceso mediante el cual en base a las preguntas qué lance el alumno es la forma en que se puede estructurar un plan de estudios, para lo cual es necesario la indagación en cuanto recurso físico o virtual tengamos a la mano. No se debe de perder el hilo dentro de los temas ni en disminuir el interés del alumno para evitar que el gusto se pierda. Hay que recordar que al término de cada clase el alumno así como el maestro deben de salir del salón de clase con un sentimiento de superación y de crecimiento para cada uno de las partes. Entre más experiencia tenga el maestro, el manejo de objeciones, fallas en la tecnología o aportaciones mal intencionadas del algún alumno llevará a la aplicación de planes de contingencias, para pasar desapercibidas estas situaciones. La reflexión o la contextualización deben ser los elementos que permitan llevar al cierre del tema, mediante la cual, el alumno va a poder relacionar lo académico con la realidad. Es aquí dónde en realidad se construye el conocimiento. Todo es un proceso, el cual entenderlo antes de iniciar una asignatura permite el logro como docente, así como los objetivos (competencias).

No hay comentarios.:

Publicar un comentario