miércoles, 25 de septiembre de 2013
La vivencia de ser maestro.
Siempre al planear una asignatura es indispensable fijar cuáles van a ser los objetivos básicos así como los específicos que se deberán lograr al culminar a la misma.
Es importante encontrar los medios mediante los cuales el conocimiento sea trasmitido y que el alumno en una situación laboral pueda echar mano de ellos.
El punto básico de la vivencia es realizar todas las actividades con pasión, sin flojera pero sobre todo con convicción. Si el alumno siente a un dente motivado, es metido a la clase, si el alumno percibe el desinterés del docente, la clase será aburrida y el maestro tendrá un calvario al impartir esa materia.
Hay que disfrutar, hay que ver en los alumnos, a seres ávidos de conocimientos, de experiencias, qué se les brinde mayor seguridad, pero sobre todo que su autoestima día tras día vaya más en aumento.
Hay que ver y recordar cómo ingresan los alumnos a los primeros cuatrimestres y comparándolos con el producto de nuestro trabajo, al finalizar 9 ó 10 cuatrimestre, son otros. Simplemente son otros, con una serie de habilidades, actitudes, destrezas y conocimientos, con los cuales enfrentarán a la vida con éxito.
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
el disfrute de la docencia aviva la autoestima, como bien dices,y el conocimiento debe aplicarse en la vida, solo que te me quedas corto en el análisis.
ResponderBorrarEl maestro es "generar inquietud". Esto, a mi parecer, es fundamental. Uno de los comentarios que hago a mis alumnos al inicio del semestre, es que si hay interés ya se tiene ganada la partida, toda vez que esto genera la motivación de aprender.
ResponderBorrar